Acerca de Nosotros
De la Torriente no es solo un apellido; es una declaración de origen. Nace en las costas de Cantabria, bajo el cielo del norte de España, donde el nombre mismo —“aguas fuertes”— ya anticipaba nuestro destino. Ese ímpetu, esa fuerza del agua, no fue algo que aprendimos, sino algo que heredamos.
Todo comenzó con el abuelo, Eduardo de la Torriente. Él fue la brújula que nos enseñó que buscar el mar es nuestro legado más profundo. Fue él quien sembró en nuestra sangre esa necesidad de mirar al horizonte y reconocer que el movimiento es la verdadera forma de sentirnos vivos. De su mano aprendimos que la libertad tiene sabor a sal.
Siguiendo ese rastro, recorrimos el mundo. Durante años, fuimos nómadas del océano, desde las costas doradas de California hasta los rincones salvajes de México. Siempre buscábamos lo mismo: la ola limpia, el silencio de la arena y ese lugar donde el tiempo dejara de ser una prisa para convertirse en un ritmo.
En 2012, ese camino nos trajo a El Salvador. Lo que empezó como un viaje más, terminó siendo el puerto definitivo. En 2019, decidimos que este país sería el hogar de nuestro sueño: levantar un refugio frente al mar. Un espacio diseñado, en su primer trazo, para nuestra propia familia… y que hoy, con el corazón abierto, compartimos con la tuya.
Villas de la Torriente no es solo un destino; es la continuación de una historia que empezó hace décadas en España y que hoy late en el Pacífico salvadoreño. Es un lugar para desconectar del ruido y reconectar con lo esencial.
Por qué elegirnos
Nuestras villas nacieron como un hogar familiar y conservan esa esencia. No buscamos ofrecerte solo una habitación, sino un espacio donde el sonido del Pacífico marque tu ritmo. Aquí, despertar con el océano y tener acceso directo a la arena es parte de una experiencia diseñada para desconectar del ruido y reconectar con lo que importa.
Diseñadas para convivir en equilibrio
Entendemos el valor de compartir. Contamos con dos villas independientes, una suite y áreas comunes integradas que permiten disfrutar en grupo, ya sea en un viaje de surf, un retiro o vacaciones familiares, manteniendo siempre tu propio rincón de privacidad y calma.